Un enfoque único
La historia de la marca
Vrai se fundó con la convicción de que el futuro es el lujo más preciado y de que la creación de joyería hermosa no debería suponer renunciar a él. La fundición sin emisiones de la marca, situada en Estados Unidos, cultiva diamantes utilizando energía fluvial, cristalizando los gases de efecto invernadero en un proceso que impide que vuelvan a entrar en la atmósfera y contribuyan al calentamiento del planeta.
A continuación, cada diamante es cortado y pulido en nuestras propias instalaciones por talladores de cuarta generación, antes de ser montado en oro reciclado o platino. Este modelo totalmente integrado —poco habitual en un sector basado en cadenas de suministro complejas y, a menudo, opacas— confiere a Vrai un nivel de transparencia que no pueden igualar las marcas que dependen del abastecimiento externo. Vrai deja claro que los diamantes creados en laboratorio son atómicamente idénticos a los diamantes extraídos de minas: la única diferencia es el origen, y los diamantes extraídos de minas no son más raros que los creados en laboratorio.











