Un enfoque único
La historia de la marca
Carina Nordenstam se dedica a la orfebrería desde que siguió la chispa que se encendió en una clase de arte del instituto —un ejercicio de fundición de estaño que le proporcionó una profunda sensación de alegría que reconoció de inmediato como su vocación—. Se dedicó a la orfebrería a pesar de que le desaconsejaran hacerlo, y ha convertido a Nordenstam en un taller definido íntegramente por sus propias manos y sus propias convicciones creativas. Cada pieza la elabora la propia Carina en Copenhague, a una escala y con una intimidad poco habituales en la joyería fina contemporánea. Su obra es el resultado de una diseñadora que nunca ha sacrificado su instinto creativo en aras de la conveniencia comercial, y cuyas joyas transmiten esa convicción en cada detalle.










