Un enfoque único
La historia de la marca
Laura Kay creció en Tomfoolery —la galería de joyería de sus padres en Londres—, donde los años que pasó en la tienda le proporcionaron una formación en diseño de joyería independiente que ninguna formación reglada podría igualar. De esa experiencia surgió la idea de «Métier»: una colección de oro macizo que se adapta con discreción al cuerpo, conserva su calidad y puede llevarse a diario sin necesidad de ocasiones especiales.
Desde su lanzamiento en 2015, la marca ha crecido de forma orgánica, presentando sus colecciones regularmente en Nueva York, París, Japón, Las Vegas y Escandinavia, siempre con la misma convicción serena de que la mejor joyería se gana su lugar en una colección con el paso del tiempo, en lugar de reclamar atención de forma inmediata.
Los talleres están registrados en el Responsible Jewellery Council, y la marca mantiene relaciones sólidas y justas con sus socios fabricantes en el Reino Unido y la India







