Un enfoque único
La historia de la marca
Maria Black se inició en la creación de joyería mientras vivía en Ibiza, allá por el año 2003, y se tituló como orfebre en 2009, antes de trasladarse a Londres y comenzar a vender sus creaciones en el Sunday Upmarket, en el este de Londres. A partir de ahí, las tiendas descubrieron su trabajo y los agentes se pusieron en contacto con ella, y la marca creció de forma orgánica y a buen ritmo, basada íntegramente en las habilidades de Maria, su visión creativa y su disposición a aprender todo lo demás sobre la marcha.
Cuando lanzó la marca en 2010, no existían marcas de joyería de gama media en el mercado de la moda que utilizaran metales preciosos y adoptaran un punto de vista verdaderamente inclusivo en cuanto al género. Era algo inaudito que los hombres lucieran joyas de perlas. Que las mujeres lucieran joyas llamativas y de líneas marcadas era toda una declaración de intenciones. Ambas cosas eran, sencillamente, lo que a María y a su equipo les parecía lo correcto. La marca ha evolucionado considerablemente desde entonces y sigue haciéndolo de forma deliberada, deteniéndose cada pocos años para examinar qué es lo que sigue pareciéndoles auténtico.








