Un enfoque único
La historia de la marca
Jess Klein, fundadora de Bondeye Jewelry y afincada en Nueva York, cuenta con una de las trayectorias más inesperadas en el mundo de la joyería de alta gama. Creció rodeada de deporte, estudió Gestión Deportiva en la Universidad de Míchigan, trabajó en una agencia deportiva en Australia y, posteriormente, para el equipo de la NBA Milwaukee Bucks, en Wisconsin. Sin embargo, a lo largo de toda su trayectoria, su pasión por la joyería estuvo siempre presente y, con el tiempo, se convirtió en una pasión que ya no pudo ignorar.
Desde que Jess dio los primeros pasos para fundar Bondeye Jewelry en 2017, esta marca con sede en Nueva York se ha convertido en una marca consolidada, alegre y con un toque personal.






