Un enfoque único
La historia de la marca
Para Angèle Brousse, el camino para convertirse en diseñadora de joyería no fue sencillo: le llevó un tiempo llegar hasta ahí. Antes de fundar su marca, Angèle pasó años trabajando en el sector del lujo. Pero en cuanto tuvo claro que la joyería era su vocación, decidió esforzarse: investigó y aprendió por su cuenta a crear joyas, al tiempo que se rodeaba de profesionales del sector que pudieran orientarla en el proceso.
En la actualidad, dirige su propia marca basándose en una visión creativa de la que nunca renuncia, y su estética, que se ha convertido en su sello distintivo, es fácilmente reconocible: con un estilo similar al encaje, muy detallada y femenina.








