Un enfoque único
La historia de la marca
Maysoun Kanaan creció entre dos mundos —su herencia palestina y su educación danesa— y Kinz Kanaan es la expresión creativa de esa doble identidad. La marca se concibió como un cofre del tesoro atemporal: un conjunto de obras que refleja su trayectoria tanto como persona como artista, inspirándose en conceptos geométricos, un profundo amor por la caligrafía y la tradición ornamental árabe para dar forma a algo que pertenece por igual al pasado y al presente. «En un mundo globalizado como el nuestro, en el que conviven personas maravillosas de todos los orígenes étnicos y sociales», afirma, «marcas como Kinz Kanaan constituyen una fusión entre culturas, la estética del diseño y, en última instancia, todos nosotros, los seres humanos».







