
Las piedras preciosas verdes que todo el mundo debería conocer (¡y llevar!)
Las piedras preciosas verdes que todo el mundo debería conocer (y llevar)
Desde hace tiempo, vemos cómo crece entre nuestros clientes el interés por las joyas con piedras preciosas verdes. No es difícil entender por qué: el verde es uno de los colores más cautivadores y, tradicionalmente, simboliza la naturaleza, la sanación y el crecimiento.
Pero muchas personas, cuando buscan joyas con piedras verdes, se quedan en las esmeraldas.
Las esmeraldas son, por supuesto, increíblemente bellas, clásicas y versátiles, pero existe todo un mundo de piedras preciosas verdes esperando a ser descubiertas, y cada una merece su momento de protagonismo. Sigue leyendo para descubrir nuestras piedras verdes favoritas para joyería y las piezas en las que merece la pena fijarse.

Tsavorita
Si la esmeralda es la opción clásica, la tsavorita es la elección de los entendidos. Esta variedad de granate grosularia no se descubrió hasta la década de 1960, cerca del Parque Nacional de Tsavo, en la frontera entre Kenia y Tanzania, y desde entonces ha ido conquistando discretamente a los coleccionistas de piedras preciosas.
Su color es extraordinario: un verde intenso y saturado que, en muchos casos, rivaliza con el de las mejores esmeraldas, pero en una piedra que normalmente no necesita los tratamientos que casi siempre requieren las esmeraldas. Además, la tsavorita es más dura y resistente que la esmeralda, lo que la hace realmente práctica para el día a día.

Peridoto
Si naciste a finales del verano, puede que el peridoto no sea ningún descubrimiento para ti, ya que es la piedra natal de agosto. Esta piedra existe en un único color y tono muy concreto: un verde amarillento característico que es solo suyo.
Se forma en las profundidades del manto terrestre y llega a la superficie gracias a la actividad volcánica, lo que significa que cada peridoto ha hecho un viaje extraordinario antes de llegar al banco de un joyero. Algunos peridotos incluso han llegado a la Tierra desde el espacio, en el interior de meteoritos. Los egipcios lo llamaban la gema del sol y lo extrajeron durante miles de años en la isla volcánica de Zabargad, en el mar Rojo.
El peridoto tiene una dureza de 6,5 a 7 en la escala de Mohs, por lo que es adecuado para la mayoría de las joyas, aunque conviene tratarlo con algo de cuidado en anillos de uso diario. Debe mantenerse alejado de productos químicos agresivos y de los limpiadores por ultrasonidos. Con unos cuidados razonables, conserva bien su color y su transparencia. Además, el peridoto no suele necesitar tratamientos, lo que lo convierte en una de las piedras de color más fáciles de comprar con total confianza.

Turmalina verde
La turmalina es una de las piedras preciosas con mayor variedad de colores del mundo, y sus variedades verdes están entre las más bellas. La turmalina verde ofrece una enorme gama de tonos, del verde oliva y el verde bosque al menta más luminoso, a precios que la convierten en una de las formas más accesibles de adentrarse en el mundo de las piedras preciosas de color. Es una piedra que invita a explorar y una opción excelente para joyería.
Al ser muy resistente, la turmalina verde apenas necesita tratamientos, y algunas turmalinas verdes pueden llegar a ser realmente difíciles de distinguir de las esmeraldas, que requieren muchos más cuidados y tratamientos.

Malaquita
La malaquita no es una piedra preciosa tradicional como la esmeralda o la turmalina. Es un mineral de carbonato de cobre que se forma por la alteración de los yacimientos de cobre, y es opaca en lugar de transparente. Su rasgo más característico son sus bandas: anillos concéntricos y remolinos en distintos tonos de verde, del menta pálido al verde bosque intenso, que hacen que cada pieza sea completamente única.
Su color es extraordinario. Ese verde rico y saturado, con su dibujo orgánico, ha convertido la malaquita durante siglos en uno de los materiales más reconocibles de la joyería y las artes decorativas. En joyería, luce especialmente bien como piedra protagonista en monturas atrevidas y escultóricas, donde su dibujo se puede apreciar por completo.
La malaquita es más delicada que otras piedras verdes: es más blanda y sensible a los productos químicos, por lo que no se recomienda para anillos ni pulseras. En un colgante, en un collar o en unos pendientes, en cambio, es una elección preciosa.

Mon Ceour - SHIR Fine Jewellery
Este collar con corazón de malaquita presenta una malaquita tallada a mano en forma de corazón perfecto, enmarcada en oro de 18 quilates y rodeada de brillantes diamantes.
Esmeralda
Puede que sea una elección previsible, pero no podíamos dejar de mencionar la esmeralda: es la piedra preciosa verde más clásica y popular que existe. Como una de las cuatro piedras preciosas, junto con el diamante, el rubí y el zafiro, la esmeralda ha sido apreciada desde la Antigüedad. Es famosa la obsesión de Cleopatra por ellas, y los emperadores mogoles de la India grababan oraciones en sus mejores piedras y las regalaban como talismanes.
Lo que hace tan extraordinaria a una esmeralda de calidad es su color: un verde puro e intenso con un matiz azulado que ninguna otra piedra consigue reproducir del todo. Los mejores ejemplares proceden de Colombia, sobre todo de las minas de Muzo y Chivor, y presentan lo que en el sector se conoce como «jardín»: inclusiones internas, visibles a simple vista, que no se consideran defectos, sino huellas dactilares. Cada esmeralda de calidad es única gracias a sus imperfecciones, no a pesar de ellas.
Algo que conviene saber antes de comprar: casi todas las esmeraldas del mercado se han tratado con aceite de cedro o resina para rellenar las fisuras que llegan a la superficie. Es una práctica totalmente habitual y aceptada.

Eboris Gold Bracelet - Mazarin







