Orígenes del diseño e influencias interculturales
Bea Bongiasca es una marca de joyería de alta gama con sede en Milán, fundada por Beatrice Maria Bongiasca, una diseñadora cuya estética es tan distintiva como deliberada. La joyería no siempre formó parte de sus planes. Fue en la universidad, al descubrir su pasión por el diseño tridimensional, cuando este medio la encontró a ella. «La joyería fue lo que más me atrajo», explica, «era como una miniescultura para el cuerpo». A partir de ese momento, se convirtió en su lenguaje principal.
El universo visual en el que se inspira es amplio. Beatrice siente una profunda fascinación por las culturas orientales —en particular, Japón y Corea— y por la forma en que la belleza se manifiesta en los detalles: el arreglo floral en el vestíbulo de un hotel, la disposición de una mesa en un restaurante. «Siento que incorporo parte de este lenguaje visual en mi trabajo», afirma, «pero lo mezclo con mi visión occidental». El resultado no es figurativo ni literal: se percibe en el color, en el equilibrio, en la sensación de que se ha tenido en cuenta cada elemento.
Artesanía de alta calidad y expresión creativa
Las piezas de Bea Bongiasca se enmarcan en la categoría que la propia Beatrice ayudó a poner de relieve: la joyería demi-fine —elaborada con técnicas propias de la joyería fina en oro, con piedras preciosas y semipreciosas, a un precio que las hace realmente asequibles—. Se trata de una posición a la que llegó por elección propia, no por concesión. «Como millennial, quería crear joyas que fueran accesibles para gente de mi edad sin que tuvieran que gastarse una fortuna». La boutique insignia de Milán es la máxima expresión del universo de la marca: divertida, colorida y pop en el mejor sentido de la palabra.
El enfoque de Beatrice respecto a sus propias piezas es característicamente desenfadado: combina todo, prueba nuevos diseños llevándolos puestos fuera del estudio y valora por encima de todo el momento en que un dibujo se convierte en un objeto físico. «La alegría de ver cómo la nueva pieza en la que estaba trabajando se hace realidad será para siempre la mayor satisfacción de mi trabajo».
«... en un mundo en el que ya hay tantas joyas hermosas y más tradicionales, quería crear algo un poco diferente que también resultara atractivo para los millennials como yo».
Identidad plena y propósito creativo
Bea Bongiasca crea joyería alegres. No se trata de una simplificación, sino de la esencia misma. En un mercado de la joyería de alta gama que a veces se toma a sí mismo demasiado en serio, Beatrice se propuso crear algo genuinamente diferente: colorido, divertido y fiel a su propia estética, sin imitar a nadie. «Mi objetivo siempre ha sido crear joyería alegres que, con sus colores y su alegría, puedan ofrecer un momento de evasión del estrés de la vida cotidiana».
Esa sinceridad en su visión es la razón por la que Bea Bongiasca tiene su lugar en The Jewellery Room. Se trata de una marca con una identidad clara, seguidores fieles de todas las edades y nacionalidades, y una diseñadora que nunca ha caído en la tentación de hacer lo mismo que todos los demás. Las joyas lo dejan claro a primera vista.

















